Como imagino, con semejante tituloide, querréis leer más. Pero antes de eso he de aburriros con mi historia. Resulta que, navegando por los enlaces del Koopaman he acabado en este blog, y no he podido resistirme a curiosear. Parece que busco a conciencia noticias que me cabreen, aunque a fuerza de cabreos me estoy curtiendo (en este escrito no se nota, ju). Esta vez no lo puedo resistir: cuelo mis comentarios tontos entre paréntesis y en cursiva (es una mala costumbre y sé que a nadie le interesa, pero yo me divierto >w<):
EL JUEGO DE LA POLÉMICA (polémica es lo que os gusta armar ¬¬).
"The rule of rose" es la historia de Jennifer, una chica que llega a un orfanato habitado por niños de aspecto adorable y mente perversa ("adorables"... esto es un artículo de opinión, supongo). El videojuego, ambientado en la Inglaterra de los años treinta, es un catálogo de ritos crueles (parece que esté hablando de "Holocausto Caníbal"): persecuciones con palos y cuchillos, jóvenes enterrados vivos, asesinatos a mordiscos (a mí The Ring me parece un horror y me aguanto. Si no te gusta el terror psicológico (en el caso de que sepas siquiera qué es eso) no lo juegues). La revista Panorama lanzó la voz de alarma (sin duda, hacía falta poner al país en situación de alerta) en Italia; en Gran Bretaña, la empresa editora anuló su salida (con los grititos agudos de sensacionalistas como vosotros, no me extraña que las empresas de videojuegos tengan que *censurar* juegos); en España, la venta se ha retrasado varios meses (¿debido a los grititos?). El creador del juego, Shuji Ishikawa, y el productor, Yuya Takayama, afirman (afirman más cosas, pero con patatas están muy ricas) que se trata de un producto para adultos, aunque está recomendado para mayores de 16 años (podríais, al menos, fingir que os interesáis por qué compran vuestros hijos, y que no les regaláis juegos a boleo o les dejáis comprarlos a ellos solos).
En la reunión de Dresde (¡alemanes, alemanes!), a iniciativa de la presidencia alemana, los ministros de Justicia de los 27 estados de la UE vieron el videojuego (los Ministros de la Justicia lo vieron, y lo juzgaron y condenaron. Punto pelota. Aunque no veo que diga que lo "jugaron"). El español López Aguilar lo calificó de «espeluznante» (¿y ese quién es? ¿Y por qué me tiene que servir de argumento una mera opinión de?... Bah).
(Por si no os lo creéis: Fuente).
Warning: spoilers ahead, digo... a partir de aquí suelto palabrotas.
( Leer tochazo... )
Ya me he quedado a gusto.
Nota: el plagiotítulo va dedicado a Freeman :D (¡los niños, los niños!...).
P.D.: muy interesante: La estupidez de los medios (más que estupidos, yo diría que son malintencionados).